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Demencia
Hoy ha nacido un nuevo demonio en la mente del que se encuentra entre cuatro paredes.
Las venas saltadas,
la locura sembrada,
el horror y el dolor aquejados,
cosechados.
Cuatro paredes,
rocas de olvido fundido en acero,
el fango húmedo de la celda ha enmudecido.
Las patas de alacrán
posadas sobre sus pestañas
y los rayos de luz oscureciéndole el entendimiento,
lo refunden en el infierno que construimos
para esconderlo bajo la alfombra,
para no aceptar que todos somos culpables de su
historia,
para evitar entender que no somos víctimas sino
victimarios.
Ahí,
los nervios crecen tan rápido como la selva
y el demonio recién nacido crece y madura sin tomar
en cuenta el tiempo,
porque ahí, el reloj no sirve.
El temor se convierte
en el único hilo de vida,
y la muerte llega,
cuando el temor renuncia a seguir existiendo.
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